Antes de que existiera Rincón Latino, antes de los anaqueles llenos de productos y los clientes que llegan a mandar dinero a sus familias, Claudia y Roberto lo perdieron todo en menos de un año. Las dos casas. Los dos carros. El negocio que habían levantado con sus manos en Estados Unidos. Y no fue una crisis silenciosa ni gradual. Fue de golpe, en 2007, cuando a Claudia la deportaron de regreso a Guatemala y el mundo que habían construido juntos en Florida dejó de existir.

Before Rincón Latino existed, before the shelves full of products and the customers who come in to send money to their families, Claudia and Roberto lost everything in less than a year. Both houses. Both cars. The business they had built with their own hands in the United States. And it wasn't a quiet or gradual crisis. It happened all at once, in 2007, when Claudia was deported back to Guatemala and the world they had built together in Florida simply ceased to exist.

Antes de existir o Rincón Latino, antes das prateleiras cheias de produtos e dos clientes que chegam para mandar dinheiro para a família, Claudia e Roberto perderam tudo em menos de um ano. As duas casas. Os dois carros. O negócio que tinham construído com as próprias mãos nos Estados Unidos. E não foi uma crise silenciosa nem gradual. Foi de uma vez, em 2007, quando Claudia foi deportada de volta à Guatemala e o mundo que tinham construído juntos na Flórida deixou de existir.

Claudia llegó a Cocoa, Florida, en 1990. Tenía 14 años y llegó sola, como llega mucha gente de Guatemala, con lo puesto y con la certeza de que quedarse no era una opción. Roberto llegó al mismo lugar un año después, también desde Guatemala, también joven. Trabajó de lavaplatos, de pintor, en lo que saliera. Un día empezó a ir a la iglesia y ahí la conoció. Se casaron en 1998 y desde ese momento empezaron a pensar juntos.

Claudia arrived in Cocoa, Florida in 1990. She was 14 years old and arrived alone, the way many people from Guatemala arrive, with nothing but the clothes on her back and the certainty that staying wasn't an option. Roberto arrived at the same place a year later, also from Guatemala, also young. He worked as a dishwasher, a painter, whatever came along. One day he started going to church and that's where he met her. They married in 1998 and from that moment started thinking together.

Claudia chegou a Cocoa, Flórida, em 1990. Tinha 14 anos e chegou sozinha, como chega muita gente da Guatemala, com o que tinha no corpo e com a certeza de que ficar não era uma opção. Roberto chegou ao mesmo lugar um ano depois, também da Guatemala, também jovem. Trabalhou de lavador de pratos, de pintor, no que aparecesse. Um dia começou a ir à igreja e foi lá que a conheceu. Se casaram em 1998 e desde esse momento começaram a pensar juntos.

Claudia y Roberto — 1998
Claudia y Roberto — 1998

Claudia y Roberto — Cocoa, Florida, 1998 Claudia and Roberto — Cocoa, Florida, 1998 Claudia e Roberto — Cocoa, Flórida, 1998

La primera idea de negocio no fue gran cosa. Claudia llegó un día a la casa y le dijo a Roberto: ¿por qué no vamos a venderles tacos a los trabajadores de los hoteles? Roberto le dijo que bueno. Dividieron hoteles entre los dos, salían cada uno por su lado, ella con las tortillas y los guisados recién hechos, y volvían con dinero. Funcionó bien. Tan bien que un día vieron un remolque de comida a la venta y decidieron comprarlo, aunque no tenían cómo pagarlo. El jefe de Claudia en el hotel donde ella trabajaba limpiando cuartos ya había probado su comida varias veces. Sin pensarlo mucho, les prestó el dinero. Así empezaron a vender tacos formalmente, con su propio trailer, y el negocio creció lo suficiente como para rentar un local. Lo llamaron Happy Taco.

The first business idea wasn't much. One day Claudia came home and told Roberto: why don't we go sell tacos to the hotel workers? Roberto said sure. They split the hotels between them, each going their own way, her with freshly made tortillas and stews, and they'd come back with money. It worked well. So well that one day they saw a food trailer for sale and decided to buy it, even though they had no way to pay for it. Claudia's boss at the hotel where she worked cleaning rooms had already tasted her food many times. Without thinking much about it, he lent them the money. That's how they started selling tacos formally, with their own trailer, and the business grew enough to rent a space. They called it Happy Taco.

A primeira ideia de negócio não foi grande coisa. Um dia Claudia chegou em casa e disse para Roberto: por que não vamos vender tacos para os trabalhadores dos hotéis? Roberto disse que tudo bem. Dividiram os hotéis entre os dois, cada um ia pelo seu lado, ela com as tortilhas e os guisados fresquinhos, e voltavam com dinheiro. Funcionou bem. Tão bem que um dia viram um trailer de comida à venda e decidiram comprar, mesmo sem ter como pagar. O chefe de Claudia no hotel onde ela trabalhava limpando quartos já tinha provado a comida dela várias vezes. Sem pensar muito, emprestou o dinheiro. Foi assim que começaram a vender tacos formalmente, com seu próprio trailer, e o negócio cresceu o suficiente para alugar um local. Chamaram de Happy Taco.

Todo iba bien hasta que dejó de ir bien.

Everything was going well until it wasn't.

Tudo ia bem até que parou de ir.

La vuelta que cambió todo

The turn that changed everything

A virada que mudou tudo

La deportación de Claudia en 2007 los obligó a vender todo de emergencia. Roberto volvió a Estados Unidos pero ya no podía vivir con normalidad porque inmigración los buscaba a los dos. Alguien en algún punto les dijo que en Canadá tal vez les daban papeles. No era un plan sólido. Era lo que había. En 2008, justo cuando en Canadá se celebraba el Día de Acción de Gracias, cruzaron la frontera. Dejaron a sus hijos en Florida con la familia y llegaron a un país que no conocían, sin dinero, sin contactos, sin saber bien qué les esperaba.

Claudia's deportation in 2007 forced them to sell everything in an emergency. Roberto returned to the United States but could no longer live normally because immigration was looking for both of them. At some point someone told them that in Canada they might get papers. It wasn't a solid plan. It was what they had. In 2008, right when Canada was celebrating Thanksgiving, they crossed the border. They left their children in Florida with family and arrived in a country they didn't know, with no money, no contacts, not really knowing what awaited them.

A deportação de Claudia em 2007 os obrigou a vender tudo às pressas. Roberto voltou para os Estados Unidos mas não conseguia mais viver normalmente porque a imigração procurava os dois. Alguém em algum momento disse que no Canadá talvez conseguissem documentos. Não era um plano sólido. Era o que tinha. Em 2008, justamente quando o Canadá celebrava o Dia de Ação de Graças, cruzaram a fronteira. Deixaram os filhos na Flórida com a família e chegaram a um país que não conheciam, sem dinheiro, sem contatos, sem saber bem o que os esperava.

Los primeros meses fueron duros de una manera que es difícil de resumir. Había días en que querían comer una hamburguesa y no tenían para hacerla en casa. Pidieron refugio y les dieron los brown papers, esa carta provisional que le dan a quien espera mientras el gobierno decide. Les quitaron los pasaportes y los documentos. Esperaron. Les dijeron que no. Apelaron. Les volvieron a decir que no. Les dieron 30 días para salir del país.

The first months were hard in a way that's difficult to summarize. There were days when they wanted to eat a burger and didn't have the money to make one at home. They applied for refuge and were given the brown papers, that provisional letter given to those who wait while the government decides. Their passports and documents were taken. They waited. They were told no. They appealed. They were told no again. They were given 30 days to leave the country.

Os primeiros meses foram difíceis de uma forma que é difícil de resumir. Havia dias em que queriam comer um hambúrguer e não tinham para fazer em casa. Pediram refúgio e receberam os brown papers, aquele documento provisório que dão a quem espera enquanto o governo decide. Tiraram os passaportes e os documentos. Esperaram. Disseram que não. Recorreram. Disseram que não de novo. Deram 30 dias para sair do país.

Roberto pensaba para ese entonces: en Estados Unidos no me quieren. En mi país llevo más de 25 años desde que me fui. No sé a dónde ir. Y a pesar de todo, se quedaron. Le rezaron a Dios, siguieron peleando el proceso, y con el tiempo lograron regularizar su situación y quedarse en Canadá con sus documentos en regla.

Roberto thought at the time: the United States doesn't want me. I've been away from my country for more than 25 years. I don't know where to go. And despite everything, they stayed. They prayed to God, kept fighting the process, and over time managed to regularize their situation and stay in Canada with their documents in order.

Roberto pensava nessa época: os Estados Unidos não me querem. No meu país faz mais de 25 anos que não estou. Não sei para onde ir. E apesar de tudo, ficaram. Rezaram a Deus, continuaram lutando pelo processo, e com o tempo conseguiram regularizar a situação e ficar no Canadá com os documentos em ordem.

Rincón Latino Market

Rincón Latino Market — desde adentro.

Rincón Latino Market — from the inside.

Rincón Latino Market — por dentro.

El inicio de Rincón Latino

How Rincón Latino began

O início do Rincón Latino

Claudia, mientras tanto, no se quedaba quieta. Roberto estudiaba y ella estaba en casa con sus cuatro hijos, pero empezó a cocinar y a avisarle a los vecinos por WhatsApp. Hoy hice tamales, hoy hice tacos, carne asada, y así la gente compraba. El dinero llegaba. Funcionaba tan bien que un día lo publicó en Facebook. Alguien llamó al Departamento de Salud y los reportó.

Claudia, meanwhile, wasn't sitting still. Roberto was studying and she was home with their four children, but she started cooking and letting the neighbors know on WhatsApp. Today I made tamales, today I made tacos, grilled meat, and people would buy. The money came in. It worked so well that one day she posted it on Facebook. Someone called the Health Department and reported her.

Claudia, enquanto isso, não ficava parada. Roberto estudava e ela estava em casa com os quatro filhos, mas começou a cozinhar e a avisar os vizinhos pelo WhatsApp. Hoje fiz tamales, hoje fiz tacos, carne assada, e assim as pessoas compravam. O dinheiro chegava. Funcionava tão bem que um dia publicou no Facebook. Alguém ligou para o Departamento de Saúde e a denunciou.

Esa llamada, que parecía un problema, fue el inicio de Rincón Latino.

That call, which seemed like a problem, was the beginning of Rincón Latino.

Essa ligação, que parecia um problema, foi o início do Rincón Latino.

Un día Roberto entró a un local que ya existía con ese nombre y le dijo al dueño, así, sin tener un centavo: Vengo a comprarte Rincón Latino. Era una broma, pero el dueño se la tomó en serio. Y Roberto pensó que si ya había dicho eso, algo tenía que pasar.

One day Roberto walked into a store that already existed with that name and told the owner, just like that, without a cent to his name: I'm here to buy Rincón Latino. The owner took it seriously. And Roberto thought that if he had already said that, something had to happen.

Um dia Roberto entrou num local que já existia com esse nome e disse ao dono, assim, sem ter um centavo: Vim comprar o Rincón Latino. Era uma brincadeira, mas o dono levou a sério. E Roberto pensou que se já tinha dito isso, algo tinha que acontecer.

Así que empezaron a buscar alternativas para poder comprar Rincón Latino. Tocaron puertas de bancos. Les dijeron que no en todos. Nadie quería prestarle a una pareja que apenas alcanzaba para la renta. Hasta que llegó una línea de crédito por correo. Juntaron esa línea con todas las tarjetas que tenían, hicieron los números, y todavía faltaban 30 mil dólares. Roberto le dijo a Claudia: uno paga intereses para comprarse un carro, paga intereses para comprarse una casa. ¿Por qué no pagar intereses para comprarse lo que va a cambiarles la vida?

So they started looking for ways to buy Rincón Latino. They knocked on bank doors. Every single one said no. Nobody wanted to lend to a couple who barely made rent. Until a line of credit arrived in the mail. They combined that line with every card they had, ran the numbers, and were still 30 thousand dollars short. Roberto told Claudia: you pay interest to buy a car, you pay interest to buy a house. Why not pay interest to buy what's going to change your life?

Então começaram a buscar alternativas para comprar o Rincón Latino. Bateram na porta dos bancos. Todos disseram não. Ninguém queria emprestar para um casal que mal pagava o aluguel. Até que chegou uma linha de crédito pelo correio. Juntaram essa linha com todos os cartões que tinham, fizeram as contas, e ainda faltavam 30 mil dólares. Roberto disse para Claudia: você paga juros para comprar um carro, paga juros para comprar uma casa. Por que não pagar juros para comprar o que vai mudar a sua vida?

Y así lo hicieron. Juntaron tarjeta por tarjeta hasta completar el monto. En octubre hicieron la inauguración con la tienda completamente vacía porque no les quedó dinero para llenarla. Solo con las ganas y con la gente que llegó.

And that's what they did. They put card after card together until they reached the amount. In October they held the opening with the store completely empty because there was no money left to stock it. Just the drive and the people who showed up.

E foi o que fizeram. Juntaram cartão por cartão até completar o valor. Em outubro fizeram a inauguração com a loja completamente vazia porque não sobrou dinheiro para abastecê-la. Só com vontade e com as pessoas que apareceram.

Hoy Rincón Latino tiene productos de toda Latinoamérica, envíos de dinero a cualquier país y cocinan los mejores tacos de todo Canadá y mucho más, todo hecho con el corazón. La comunidad latina de Kitchener los conoce. Claudia y Roberto lo dicen de la manera más simple: cuando haces las cosas con el corazón, lo demás vendrá por añadidura.

Today Rincón Latino carries products from all over Latin America, money transfers to any country, and they cook the best tacos in all of Canada and much more, all made from the heart. The Latino community in Kitchener knows them. Claudia and Roberto say it simply: when you do things from the heart, everything else will follow.

Hoje o Rincón Latino tem produtos de toda a América Latina, envios de dinheiro para qualquer país e cozinham os melhores tacos de todo o Canadá e muito mais, tudo feito com o coração. A comunidade latina de Kitchener os conhece. Claudia e Roberto dizem da maneira mais simples: quando você faz as coisas com o coração, tudo o mais virá por acréscimo.

Ubicación

Location

Localização

70 Westmount Road West
Kitchener, Ontario

Ver en mapaView on mapVer no mapa

Horarios

Hours

Horários

Lunes a domingo
10am – 6pm

Monday to Sunday
10am – 6pm

Segunda a domingo
10am – 6pm

Qué ofrecen

What they offer

O que oferecem

Productos latinoamericanos, envíos de dinero, tacos y comida casera

Latin American products, money transfers, tacos and homemade food

Produtos latino-americanos, remessas, tacos e comida caseira

Los puedes encontrar en el 70 Westmount Road West, Kitchener, Ontario, de lunes a domingo de 10am a 6pm.

You can find them at 70 Westmount Road West, Kitchener, Ontario, Monday to Sunday from 10am to 6pm.

Você os encontra no 70 Westmount Road West, Kitchener, Ontario, de segunda a domingo das 10h às 18h.

💡 Lo que dicen Claudia y Roberto: cuando uno hace las cosas con el corazón, todo lo demás llega.
💡 What Claudia and Roberto say: when you do things from the heart, everything else will follow.
💡 O que dizem Claudia e Roberto: quando você faz as coisas com o coração, todo o resto vem.

Conócelos en persona

Meet them in person

Conheça-os pessoalmente

Están en el 70 Westmount Road West. Pasa a decirles hola, manda una remesa o prueba sus tacos.

They're at 70 Westmount Road West. Stop by to say hello, send a remittance or try their tacos.

Estão no 70 Westmount Road West. Passe para dizer olá, mande uma remessa ou experimente os tacos.

Cómo llegarGet directionsComo chegar

¿Te gustó esta historia? Invítanos un café y ayúdanos a seguir publicando.

Did you enjoy this story? Buy us a coffee and help us keep publishing.

Gostou desta história? Nos pague um café e ajude a continuar publicando.

Invítanos un caféBuy us a coffeePague um café